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El cine en la era del streaming, una industria en transición.
Desde hace algunos años, la industria del cine atraviesa un proceso de transformación profunda impulsado por el crecimiento del streaming y el cambio en los hábitos de consumo. En este contexto, el debate ya no se centra en la desaparición de las salas, sino en su capacidad de convivir con las plataformas digitales.
Esta realidad no es ningún secreto, pero son pocos los que se animan a opinar al respecto. Finn Wolfhard, protagonista de la exitosa serie de Netflix Stranger Things, aprovechó el impacto generado por el final de la ficción para reflexionar públicamente sobre el presente y el futuro del entretenimiento audiovisual.
El cine conserva un valor cultural que excede el soporte tecnológico. Las salas cinematográficas ofrecen una experiencia social basada en la presencia física, la atención compartida y la emoción colectiva. El acto de asistir al cine construye comunidad y refuerza la dimensión artística del audiovisual.
El streaming modificó de forma estructural el consumo de contenidos. Las plataformas digitales facilitaron el acceso inmediato, global y personalizado a películas y series. Sin embargo, este crecimiento no eliminó al cine tradicional, sino que reorganizó los modos de producción, distribución y exhibición.
En exclusiva con Esquire, Finn Wolfhard, actor canadiense y figura central de Stranger Things, utilizó el cierre de la serie, una de las más exitosas del streaming, para expresar su postura sobre el rumbo de la industria.
“No creo que el streaming sea el fin del cine. Las plataformas de streaming pueden ser increíbles, pero no hay nada como ver una película en una sala. Si las salas de cine desaparecen, el mundo no será tan divertido”.
Finn Wolfhard defiende el cine.
Según datos de la Motion Picture Association, la taquilla mundial superó los 33.000 millones de dólares en 2023, o sea, una recuperación sostenida tras la pandemia. En paralelo, el mercado del streaming registró más de 1.300 millones de suscripciones activas a servicios de video bajo demanda. Netflix lideró el sector con más de 260 millones de usuarios en 2024 y domina la industria audiovisual.
El cine como experiencia colectiva mantiene una función social irremplazable. La vivencia compartida dentro de una sala genera un vínculo emocional entre los espectadores y amplifica el impacto narrativo de las historias.
El presente del cine en la era del streaming se define por la búsqueda de un modelo de convivencia sostenible entre tecnología, cultura y experiencia social.
Mientras las plataformas digitales amplían el acceso y la producción de contenidos, las salas preservan el carácter colectivo del acto cinematográfico. La transición actual anuncia una transformación profunda que modifica la manera de crear, distribuir y vivir las historias en el siglo XXI.
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